Traicionado por Vesper, la mujer a la que amaba, 007 se enfrenta a la necesidad de convertir su nueva misión en algo personal. En su búsqueda decisiva para revelar la verdad, Bond y M interrogan a Mr. White, quien revela que la organización que chantajeó a Vesper es mucho más compleja y peligrosa de lo imaginado. En una misión que lo lleva a Austria, Italia y Sudamérica, Bond descubre una conspiración para tomar el control de uno de los recursos naturales más importantes del mundo. Me gusta el nuevo Bond. Ya en Casino Royale me atrapó su evolución hacia un agente más frio y humano. No era fácil personificar esa idiosincrasia en un personaje con tantos clichés, sin embargo Craig supo como nadie, interiorizar esos sentimientos para transmitirlos en pantalla. . Quizás muchos esperábamos un nuevo giro de tuerca sobre el carácter de Bond, pero a estas alturas creo que hubiese sido un error conceder nuevos matices a la identidad del remozado agente. La película es más de lo mismo, pero tratada con una espectacularidad y detalle que impresiona al espectador. Estamos ante un filme abierto, sin concesiones donde se le da más importancia al continente que al contenido. Evidentemente para un amante del cine es un craso error, pero teniendo en cuenta que es una saga con gran respaldo, no hay que poner especial importancia a este hecho. Quizás lo que más me molestó es el frenético movimiento de cámara, en fin una buena película algo inferior a Casino Royale |
martes, 25 de noviembre de 2008
Quantum of Solace
Publicado por J.B. en 8:51
Etiquetas: Quantum of Solace
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